sábado, 3 de septiembre de 2016

yin yoga - o por qué relajarse puede ser un verdadero ejercicio

publicado originalmente en mi blog glowing in the dark.

en los últimos meses estuve probando con yoga. en primer lugar, es un tipo de ejercicio que (si bien puede ser bastante intenso), tiene un rango muy amplio de niveles, de poses, de estilos y de beneficios (o complicaciones) para cada uno de ellos. empecé haciendo una clase con una profesora (que en este momento está fuera de actividad), por lo cual seguí probando un poco sola en mi casa. ojo con esto, que hay que tener cuidado, recomiendo empezar siempre con supervisión porque al principio no conocés las posiciones y hacerlas mal puede terminar en una lesión; una vez que uno domina las poses básicas, es más seguro probar con videos de internet y demás, siempre haciendo caso a las explicaciones y a las sensaciones del cuerpo.

gracias a los videos que pude encontrar en internet, tuve la oportunidad de probar distintos estilos de yoga, enfocados en distintas cosas. algunos son más activos y dinámicos (como el vinyasa yoga, el que yo venía haciendo en clase), y en general son los preferidos de la mayor parte de la gente, porque pueden ir desde bastante "ligeros" y sencillos hasta una exigencia importante, dependiendo de las poses y modificaciones que uno les vaya haciendo. pero en general, siendo un estilo que está más acoplado a la respiración (un movimiento al inspirar, el siguiente al soltar el aire), suele ser más dinámico que el estilo del que voy a hablar ahora.

yin yoga. un estilo que para los que buscan solamente tonificar o fortalecer puede resultar poco interesante o incluso aburrido, pero puede ser la mejor opción para los que buscamos lidiar con el estrés, la ansiedad y la autoexigencia. eso sí, aunque parezca una pavada, pues mayormente consiste en "quedarse quieto", les aseguro que si tenés cierta mentalidad puede ser un verdadero desafío (y una vez que uno consigue llegar a la tan ansiada relajación, es agradable y beneficioso).

mi profe de yoga suele mechar algunas clases más tranquilas e introspectivas entre las prácticas dinámicas, y generalmente comenta que algunos alumnos deciden faltar cuando se enteran. bueno, obviamente esto es decisión de cada uno, pero me parece que está bueno integrar todo, y en algunos casos como el mío, hacer este tipo de prácticas con una frecuencia más alta. cada quien sabe qué es lo que necesita entrenar. en mi caso, la paciencia, el respeto al propio cuerpo y por sobre todo, la capacidad de que mi mente se quede acá, ahora, en el momento presente. 

parece un poco inconexo con un tratamiento para enfermedades autoinmunes, hasta que recordás que el estrés tiene un rol importantísimo (no sólo en ellas sino en otras patologías... y en el bienestar en general). además de que estamos hablando de un estilo tranquilo, algo que para enfermedades como estas, en las que la energía se te va al tacho, es más que interesante.


así que empiezo recomendando a cualquiera que sufra de ansiedad, depresión, patologías derivadas, o bien que no sufra de ninguna patología en particular pero quiera entrenar estos aspectos (y de paso tener un cuerpo más flexible), que lo consideren. eso sí, como mencionaba antes, integrado con prácticas enfocadas en fortalecer, porque tener un cuerpo demasiado flexible pero débil tampoco está bueno. 



¿qué es yin yoga?
básicamente, se trata de un estilo lento en el cual se hacen menos poses pero se mantienen por un período de tiempo más largo que en otros estilos dinámicos. y la gracia es que, cuando llegás a la pose en cuestión, hay que RELAJARSE todo lo posible, utilizando la respiración. suena fácil, pero no lo es. y sobre todo, no es fácil evitar la tentación de forzar la pose (lo cual impide relajarse)... por eso digo que es un verdadero desafío para los autoexigentes y ansiosos. 

la primera vez que probé un video de yin yoga, francamente casi lo saco. pero estaba muy cansada y no me daba para ponerme a hacer algo más dinámico, así que lo dejé. el video empezaba con una pose para estirar las piernas con una banda (yo tenía a mano una bufanda, tampoco la idea es empezar a comprar giladas específicas para eso que pueden costar caras cuando hay sustitutos perfectos en casa). la posición es esta:



no parece mucho, y al principio si uno tiene poca flexibilidad, la pierna no llega ni a 90°, o bien hay que flexionar la pierna de abajo para llegar. acá está el primer detalle: uno tiene que evitar forzar la elongación, lo cual si sos autoexigente es muy complicado. por supuesto, yo empecé poco menos tratando de tocarme la frente con el pie (?), porque soy así y CÓMO PUEDE SER QUE YO NO LLEGUE A TOCARME LA FRENTE CON EL PIE. bueno, pues en este estilo eso no sirve. la idea es llegar a un punto en que se sienta un estiramiento, pero en que el cuerpo se pueda relajar, y eso no puede suceder si uno está tirando como un energúmeno para ir más allá de lo que puede. 
no sé cómo será para otras personas que sufren de ansiedad y autoexigencia, tal vez no venga todo acoplado, pero yo tengo la tendencia a sobreexigirme en todo sentido, y eso me lleva a ignorar muchas veces las señales de mi propio cuerpo (creo que probablemente no hubiese llegado a un cuadro de fibromialgia si hubiese entendido en qué momento tenía que frenar y descansar). así que aprender a escucharme y a aceptar mis limitaciones es un objetivo nada despreciable.

lo que pasó a continuación fue que, siguiendo las instrucciones del video, volví hasta ese punto en que sentía un pequeño estiramiento, pero podía respirar profundamente (con la panza, esto también es algo que viene bien entrenar), e ir soltandome de a poco. 
al principio no pasó nada, porque yo CREÍA que estaba relajando el cuerpo, pero no. a medida que iba respirando y me concentraba en eso, me daba cuenta de que tenía distintos músculos en tensión. no sólo la pierna, incluso estaba contrayendo el entrecejo o apretando la mandíbula, lo cual parece que no tiene nada que ver, pero les juro que cuando empezás a relajar la cara, relajar el resto del cuerpo es más fácil. NO ME PREGUNTEN POR QUÉ. es alguna clase de magia que desconozco. cada vez que respiraba bien bien hondo, al soltar todo el aire sentía que muchos músculos se iban relajando, sin que yo siquiera me hubiese dado cuenta de que estaban en tensión.

lo que me pasa desde que empecé con el yin yoga es más o menos lo mismo en todas las poses: al principio no se siente nada extraordinario. los primeros instantes en una pose son... bueno, eso. quedarse quieto. uno siente que no está haciendo NADA. y a medida que uno va respirando, el cuerpo se empieza a soltar, y se empiezan a sentir pequeños "ablandamientos" en los músculos. como que van cediendo, muy de a poco, pero mucho más que si uno estuviese forzando activamente la pose. 

y lo que fue pasando a medida que seguí ejercitando es que no sólo mejoré en flexibilidad, sino que además noté cambios MUY importantes a nivel de mi capacidad de relajación y de conexión con mi propio cuerpo, algo que creía casi irremediablemente perdido. 


por supuesto, sigue siendo un desafío diario encontrar mis límites. hay días en que uno está un poco más rígido que el día anterior, y si no puede volver a cierta pose con la misma intensidad, siente que es un fracaso. eso también cuesta, pero la idea es que el momento sea placentero, y no una tortura ya sea por forzar el cuerpo o por quedarse con la idea de que "hoy fracasé porque no llegué tan lejos como ayer". cuanto más se logre relajar cuerpo y mente, más lejos se va a poder llegar eventualmente, en todo sentido. 

uno se apura por llegar a esto:



pero primero, hay que pasar por esto:





la idea es RE LA JAR SE. forzarlo es contraproducente!!!! y no hay que tener miedo ni vergüenza de asistirse con almohadones, almohadas o lo que sea para poder soltarse más. eso también cuesta cuando uno es autoexigente y quiere poder hacer todo al máximo sin ayuda. bueno, la idea es largar ese ego inútil que finalmente es lo que nos hace sufrir física y mentalmente. a largar la idea de que uno es "menos" si hoy no pudo hacer tal o cual cosa.


las mejores poses son esas en que te quedarías haciendo noni.


uno puede pensar que "no está haciendo nada", pero cuando sos ansioso y autoexigente, hacer esto, quedarte quieto y relajarte es MUCHO más difícil que moverte sin parar.


dicho esto, paso un par de canales de youtube con videos de yin yoga que me gustan. el único problema es que son en inglés, y si no dominan el idioma van a tener que estar mirando el video todo el tiempo y eso no va a servir, la idea es estar relajado, no cogoteando para ver un video en la compu. además hay ciertas advertencias acerca de cómo hacer bien las poses, y si no entienden inglés es posible hacer mal la pose sin saberlo. en ese caso, seguramente haya en youtube videos en español, o se puede buscar un curso con profesores de carne y hueso, que para algo existen (?)

los canales que me gustan son:
  • yoga with kassandra (link): tiene muchas clases de yin yoga orientadas a objetivos específicos. además en los videos siempre aparecen sus gatos y es muy divertido (?). en general casi todas pueden hacerse con un par de almohadones, alguna cinta o bufanda y/o una manta. en varios videos usa bloques de gomaespuma bastante comunes en el mundo del yoga. yo no los tengo pero en general simplemente pongo un libro gordo en su lugar, o un almohadón, o bien modifico la pose para no tener que usar nada.
  • sarah beth yoga (link): tiene varias clases de yin yoga y "deep stretch" con distintos elementos (que, como ya decía, se pueden reemplazar con cosas de la casa). los de deep stretch están enfocados por parte del cuerpo y se pueden ir haciendo en el orden de la playlist, uno atrás del otro, lo cual está muy bueno para poder estirar todo el cuerpo secuencialmente.

si deciden probar, repito, a tener respeto y consideración por el cuerpo. lo que no se puede hacer hoy se podrá hacer mañana, o en un mes. paciencia, a respirar hondo y a soltarse un ratito.

bueno, si prueban (o probaron alguna vez) cuenten su experiencia :)

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