viernes, 27 de diciembre de 2013

first world problems




hoy tuve que ir a cambiar un regalo que me hicieron en las fiestas, y me di cuenta de algo.

odio que los regalos se conviertan un poco en una especie de "obligación". doy unos ejemplos (el primero es menos "first world problem", pero el segundo lo es claramente): 

1. el año pasado me regalan para mi cumple una remera de nike. yo ODIO nike, no por un tema de moda, de gusto, sino por un tema político y social: nike (así como la mayoría de las marcas de ropa más conocidas) es una empresa que utiliza trabajo esclavo, que vende remeritas a cientos de pesos y zapatillas a casi mil, pero "emplea" hombres, mujeres (incluso embarazadas y mujeres con neonatos), ancianos y niños pequeños por sumas como 60 centavos de dólar al día. para colmo, esta gente está encerrada, frecuentemente en sótanos sin airear, trabajando con pegamentos y químicos tóxicos por 70 u 80 horas a la semana y con restricciones para ir al baño (más tiempo en el baño = menor productividad). 
y, cosa que resulta aún más increíble, las empresas como nike o cocacola tienen el poder suficiente para voltear a cualquier gobierno que pretenda regular las condiciones laborales.

por qué tengo que ir por la vida llevando en mi pecho el logo de una empresa que hace eso? no me gusta llevar el logo de ninguna empresa, menos que menos de nike. y sin embargo, me regalan una remera de nike. lo cual me obliga a usarla, a cambiarla por algo de nike, o a tener que regalar nike. la única opción que al menos me hizo sentir menos mal fue donarla.


2. este año me regalaron una remera de portsaid y quise ir a cambiarla. en principio no tengo nada contra la marca, pero francamente no me va su onda. la ropa es linda pero muy "de secretaria", definitivamente no va con mi estilo. para peor, yo lo lamento pero está totalmente sobrevaluada. cuando la musculosa más básica de tela finiiiita sale $90 (en rebaja), y cuatro pares de zoquetes (también en rebaja) cuestan $120, estamos en problemas. para peor, cualquier cosa que me gustara me obligaba a agregar más de lo que el regalo costaba. y encima, muy pocas cosas me gustaban!!!
terminé llevandome dos remeritas, una de esas de tela fina que tendría que usarla con un bandeau abajo, y otra remerita cortita (porque si me llevaba una sola, quedaba saldo a mi favor y no me lo devolvían), cada una de las cuales costaba $90 (por lo cual tuve que agregar una pequeña suma de dinero). y francamente, si, las remeritas me gustaban, pero NO valían $90. de hecho no las hubiera pagado más de $30 cada una (que fue más o menos lo que tuve que agregar).


esto sí fue un first world problem.




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